Abierto
de
Tortugas
2008.
Ellerstina se adjudicó el Abierto de Tortugas y se
convirtió
en el
primer
campeón
de la
Triple
Corona
2008
tras
vencer a
La
Aguada,
por
13-9. La
final,
que
debió
ser
postergada
en
cuatro
oportunidades
por
lluvia,
tuvo a
Facundo
Pieres,
quien
convirtió
siete
goles,
como
figura
excluyente.

Ellerstina,
que ya
se había
consagrado
en
Tortugas
en cinco
oportunidades
(1992,
1994,
1995,
2005 y
2007),
marcó la
diferencia
entre el
quinto y
el sexto
chukker,
donde
consiguió
un
parcial
de 7-0 a
su
favor.
Por su
parte,
La
Aguada
tuvo un
buen
comienzo
y se
puso 3-0
arriba
en el
marcador,
aunque
no pudo
mantener
el
ritmo.
Javier
Novillo
Astrada
fue el
mejor
del
equipo y
anotó
cinco
tantos
(dos de
penal).
FORMACIONES:
Ellerstina:
Pablo
Mac
Donough,
10 (2
goles, 1
de
penal);
Gonzalo
Pieres
(h,), 10
(2);
Facundo
Pieres,
10 (7, 4
de
penal),
y Juan
Martín
Nero, 9
(2).
Total,
39.
La
Aguada:
Javier
Novillo
Astrada,
9 (5, 2
de
penal);
Eduardo
Novillo
Astrada
(h.), 9
(1);
Miguel
Novillo
Astrada,
10 (1),
e
Ignacio
Novillo
Astrada,
9 (2, 1
de
penal).
Total,
37.
- - -
La
Aguada
ganó con
lo
justo.
El equipo de los Novillo Astrada consiguió el triunfo por 11 a 10
ante La
Dolfina
a pocos
segundos
del
final y
se
clasificó
para la
final
del
Abierto
de
Tortugas.
El
sábado
define
el
título
ante
Ellerstina.

Pasó una
temporada
completa
sin que
se
cruzasen
en
ninguno
de los
tres
certámenes
de la
Triple
Corona,
después
de que
La
Dolfina
lo
venciese
14-13 en
la final
de
Palermo
2006,
con gol
de oro
de
Bartolomé
Castagnola.
Y la
espera
valió la
pena.
Ayer La
Aguada y
La
Dolfina
jugaron
un gran
partido
que
concluyó
a puro
suspenso.
Restaban
tan sólo
catorce
segundos
para el
final, y
Adolfito
Cambiasso
arremetía,
pero
hubo una
maniobra
sucia y
de
repente
Ignacio
Novillo
Astrada
estaba
solo,
enfilado
a los
mimbres.
No hizo
tiempo a
mirar
atrás
que pegó
un largo
palo
rasante
para
deshacerse
de
todos.
Después,
un nuevo
toque
que
ingresó
por el
centro
del
arco:
gol y
victoria,
con el
pase a
la final
de
Tortugas,
el
sábado
frente a
Ellerstina,
incluído.

Si bien
La
Aguada
fue el
primero
en abrir
la
cuenta,
enseguida
La
Dolfina
puso el
empate
transitorio,
con un
penal de
Adolfo
Cambiaso,
y ya
desde el
comienzo
fue
quien
intentó
tomar
las
riendas
del
partido.
Muchas
veces
parecía
que se
complicaba
en las
salidas,
pero la
calidad
individual
de
Adolfito
Cambiaso
simplificaba
todo.
"Es un
extraterrestre,
juega a
otro
juego",
se
escuchaba
decir en
las
tribunas,
aparte
de
cualquiera
la
predilección
de
hincha.
Pero,
con el
paso del
reloj,
se fue
cortando
el
juego, y
hubo una
excesiva
cantidad
de
foules.
No
obstante
no
perdieron
atractivo
pese a
prevalecer
la
marca. Y
entre
tanta
fricción,
Cambiaso
igual se
animaba
a
arrancar
como
back,
con la
bocha
dominada,
para
concluir
en
jugadas
de
riesgo
después
de
avanzar
varios
metros
con los
tacos de
los
contrincantes
que se
estiran,
pero
nunca lo
alcanzan.
Bajo esa
tónica
La
Dolfina
se
escapó
en la
chapa
que
marcaba
6-2. Sin
embargo
a partir
del
cuarto
chukker,
La
Aguada
encontró
mayor
concentración,
comenzó
a
presionar
más en
la
marca, y
todas
las
situaciones
que
antes
había
elaborado
y les
costaba
vulnerar
los
mimbres,
empezaron
a ser
concretadas.
Los
hermanos
Novillo
Astrada,
con
taqueo
más
largo y
mayor
contundencia
emparejaban
el
partido
y hasta
fueron
volcando
paulatinamente
el
desarrollo
a su
favor.
Tanto
que en
el
pasaje
del
cuarto y
del
quinto
chukker
marcó un
parcial
de 6 a
1, para
pasar a
liderar
por 8 a
7.
Cada
acción
ya se
jugaba
como si
fuese la
última y
las
cifras
seguían
parejas.
La
intensidad
era
extrema,
al punto
que hubo
dos
caídas,
una de
Aguerre
y otra
de
Eduardo
Novillo,
que no
pasaron
a
mayores.
El final
fue el
más
emocionante,
acorde a
la
calidad
del
partido.
Así, con
acciones
veloces
de alto
vuelo
que
alcanzaron
un ida y
vuelta
tremendo,
poco
común en
el
arranque
del Polo
de Alto
Handicap
en la
Argentina,
La
Aguada
aprovechó
la
última y
se quedó
con un
partidazo
para
llegar a
la final